Peregrinación del MCC de Toledo al País Vasco

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“Ongi Etorri”. Con estas palabras de bienvenida recibían a nuestro Consiliario Diocesano y a los 63 participantes, que hicimos el “Viaje y Peregrinación al País Vasco”. Organizado por Cursillos de Cristiandad de Toledo, ha tenido lugar desde el 19 al 24 de este mes de Julio de 2015.

Pensado como un tiempo de descanso, huida del calor, rutinas y preocupaciones, así como de encuentro y cercana amistad entre hermanos, ha sido también ocasión para renovar ilusiones, orar juntos, compartir vivencias de nuestra fe y sentirnos Iglesia. 

La hermosura de los montes, el verdor de los prados y bosques, las elegantes construcciones, la belleza de pueblos y ciudades, la sorprendente red viaria, el trabajo industrial, las múltiples manifestaciones de expresión artística, la tierra y el mar, aunados a veces como elementos básicos del paisaje, y, al mismo tiempo, una agradable temperatura con la buena comida vasca en buen hotel, fueron elementos, que facilitaron el ansiado descanso y la feliz convivencia.

Como peregrinos visitamos santuarios. Arántzazu, Begoña, Itziar, Estíbaliz, y otros … son nombres hermosos, para alabanza de María Santísima y gozo de quien va a esos lugares, recordando cómo hubo grandes santos, que allí nos precedieron, buscando la piadosa protección de nuestra Madre del Cielo.

Conviene mencionar tres momentos muy significativos de cada día, dando razón y sentido más profundo a nuestra peregrinación: la oración de la mañana, ofreciéndonos al Señor; la Santa Misa, celebrando el Sagrado Misterio de nuestra Redención; el rezo de las Vísperas, orando en la tarde unidos a la Iglesia Santa.

Hablar del Presidente y Cursillistas de Bilbao, así como de los Consiliarios de esta ciudad y de San Sebastián fue encontrar nuestras raíces y estilo en hermanos, que, como nosotros, se afanan en amar al Señor y servir a los demás a semejanza de Cristo.

Fueron estos días una ocasión extraordinaria para el amigable trato y la alegría compartida.

Estuvimos en la casa de San Ignacio, en Loyola, donde él se entregó al Señor sin reservas. Fue impresionante el testimonio de vida de una religiosa carmelita descalza en Zarautz. Todo invitaba a levantar los ojos del alma y nos recordaba la necesidad de “reconocer, agradecer y testimoniar” ante los demás, como señala el Papa Francisco. Así será más fácil que “demos gratis, lo que hemos recibido gratis”, como nos pide el Señor.

Un fuerte abrazo. Eulogio Calvo Navarro. Puebla de Alcocer, 30 de Julio de 2015.

¡DE COLORES!

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