Ultreya diocesana de San Pablo del MCC de Alcalá

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El día 25 de enero, fiesta de la conversión de San Pablo, hemos celebrado la ultreya diocesana, donde conmemoramos el 54 º aniversario de la declaración de San Pablo como patrono del movimiento de cursillos.

Ha sido en la parroquia Santiago Apóstol de Alcalá de Henares, donde hemos compartido todos juntos desde las distintas ultreyas de la diócesis alcalaína (Arganda, Mejorada, Coslada, San Fernando y Alcalá de Henares) y con la presencia tan apreciada de nuestro obispo D. Juan Antonio Reig Plà, la alegría del encuentro y de tener tan gran patrono.

La Eucaristía fue celebrada por D. Juan Antonio y concelebrada por nuestro consiliario D. Javier Ortega, el director espiritual de la ultreya anfitriona de Alcalá D. Jose García, y el sacerdote y cursillista D. Angel Parejo. En ella, nuestro obispo poniendo como referente a San Pablo, nos animaba y alentaba en nuestro peregrinar de la mano del Divino Maestro. Acto seguido daba comienzo nuestra ultreya.

El lema escogido: “San Pablo, patrón de Cursillos” fue el centro de la celebración y sobre el que giró el rollo y los posteriores testimonios que resonaron por una persona de cada ultreya allí presentes.

El rollo, a cargo de Mercedes Herráiz, nos acercaba a San Pablo que aparecía como la gran figura, el apóstol, el gigante de la fe tal y como lo definió Benedicto XVI. Este gran hombre ungido por Dios fue declarado hace 54 años por el papa Pablo VI: “celestial patrono delante de Dios de los Cursillos de Cristiandad”, y por ende de todos los cursillistas.

Profundizando en estas palabras que con autoridad y solemnidad proclamó Pablo VI, nos invadía un sentimiento de agradecimiento a Dios por este regalo: San Pablo, nuestro padre y patrón, que cuida con especial cariño de todos sus hijos cursillistas. Esto nos invitaba a dejarle un lugar especial en nuestra vida, como poderoso intercesor.

Nos recordaban las palabras de San Pablo: “Estad alegres en el Señor, os lo repito, estad alegres”.

Él nos enseña el verdadero sentido de la vida, lo que debe guiarla ante todo: Nuestro Señor Jesucristo. Y esto es lo que debe animarnos a afrontar con alegría todas las dificultades del camino y siendo imitadores suyos llevar este tesoro a los demás.

Los testimonios mostraban la admiración y deseo de seguir sus pasos, la gratitud y necesidad de tan gran patrono y la afinidad de nuestro movimiento con él.

Que las palabras de Monseñor Hervás en la primera Ultreya nacional resuenen en nuestro corazón: “Si San Pablo regresara a andar por los caminos de España para predicar el Evangelio, los que lo seguirían con más entusiasmo serían los cursillistas”.

Después de la bendición final por nuestro pastor, terminamos con un ágape fraterno todos juntos.

San Pablo, patrono de los Cursillos, ruega por nosotros

¡DE COLORES!

Emma Muñoz

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