Ultreya Trimestral del MCC de Córdoba

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Para reflexionar el lema que tenemos este año en el Movimiento de Cursillos de Cristiandad, hemos celebrado en la casa de San Pablo nuestra Ultreya trimestral.

Ha corrido la exposición del tema a cargo de Javier Martínez Moreno,  que nos ha animado a reavivar el carisma confiado y a compartirlo. También hemos tenido presente el lema que nos proponían en la V Ultreya mundial celebrada en Fátima hace un par de semanas “Es la hora de los Cursillos”

Javier no ha interpelado a que salgamos de nuestras limitaciones, de nuestra zona de confort y seamos capaces de decirles a los hombres que Dios les quiere, que en estos tiempos de oscuridad, de tristeza, de soledad de grises, estamos llamados a pintar un mundo de colores

El Papa Francisco nos lo dice constantemente llevar siempre la fuerza del evangelio, no tengáis miedo.

Cursillos somos todos, no es algo abstracto, no son unas siglas, todos formamos parte, todos los que hemos pasado por el movimiento formamos parte de él, Cursillos cuenta con lo más grande, las personas que cuando somos dóciles al Espíritu Santo, nos da la fuerza para poner a Cristo en nuestra familia, trabajo, en definitiva, en todos nuestros ambientes.

Por eso tenemos que ser conscientes de la responsabilidad de todos, cada uno según la medida de sus posibilidades.

Tenemos que plantearnos cuál es nuestra relación con el movimiento y preguntarnos en qué medida reavivamos, confiamos y compartimos el carisma recibido que es un don que Dios concede a algunas personas, se encarna en nosotros en beneficio de la comunidad y se concreta en las personas que lo asumieron en su momento, siendo fieles al carisma fundacional. El Espíritu Santo va actualizando este carisma y adaptándolo en función de las necesidades de nuestro tiempo

Por lo tanto, somos responsables de lo que el Señor ha puesto en nuestras manos, sabemos que esta responsabilidad es posible en tanto en cuanto estamos cerca de Él, y porque recibimos su amor y misericordia podemos hacer llegar ese amor a los hombres, ya que Él quiere que seamos felices y vivamos en plenitud

Esto debemos hacerlo desde el encuentro, desde la amistad, confiando en Dios ya que sabemos que con Él todo es posible, y que a pesar de nuestras limitaciones Dios confía en nosotros y esto nos estremece.

Dios quiere necesitarnos porque quiere y nos quiere, por lo que tenemos que poner a su servicio nuestras limitaciones y también nuestros talentos. Sabemos que no nos escoge por nuestras capacidades, pero si nos capacita.

Por lo tanto, es el encuentro con el Señor el que nos hace vivir la experiencia de su amor y es lo que nos puede hacer reavivar el carisma y compartirlo. No desde una forma fría, lejana e impersonal, sino desde la amistad autentica que es la que hace posible acompañar a las personas en su camino.

Los cursillistas hemos sentido a María de una forma especial en Fátima y nos ha vuelto a decir “hacer lo que Él os diga” y lo que nos dice es que es la hora de los cursillos, porque a través de éstos podemos manifestar a otros hombres que Dios nos quiere, que resucito, que es la razón de nuestra esperanza, que es lo que llena el corazón del hombre y por eso estamos alegres con ganas de entregarnos de evangelizar y de decir con nuestra boca y acción lo que sentimos en el corazón.

DE COLORES…

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