El MCC de Getafe peregrina a Covadonga y a Santo Toribio de Liébana

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Del 20 al 22 de abril, el Movimiento de Cursillos de Cristiandad de la diócesis de Getafe, hemos tenido la gran fortuna de peregrinar a Covadonga (Asturias) y a Santo Toribio de Liébana (Cantabria).

 En la mañana del sábado y como no podía ser de otra manera, vivimos la experiencia inolvidable de celebrar con nuestro consiliario D. Antonio Izquierdo Sebastianes, una preciosa Eucaristía en la Santa Cueva de la Virgen, arropados por nuestra Madre y envueltos en un manto de naturaleza grandiosa y hermosa y poder ganar así el Jubileo, que por si alguien no lo sabe, este año es una gracia concedida por el Papa Francisco con motivo del Centenario de la Coronación Canónica de la Santina  (año 1918).

Ante esta cueva se libró la “Batalla de Covadonga” contra la ocupación musulmana y  en el año 718 se inició la Reconquista, pudiéndose recuperar  la España cristiana. Las viejas crónicas ponen en boca de Pelayo esta afirmación: “Nuestra esperanza está en Cristo y de este pequeño monte saldrá la salvación de España”   .

Igual que sucedió en aquella época, también nosotros, 58 cursillistas de la diócesis de Getafe fuimos a Covadonga con la ilusión de ser reconquistados por María, por su corazón de Madre y comenzar así la reconquista de la evangelización del mundo.

Si por trescientos soldados comenzó la conquista que se extendería a toda España…si por 12 apóstoles comenzó la conquista de la humanidad para el corazón de Cristo, también por 58 cursillistas debe comenzar la reconquista de esta nueva evangelización a la que somos llamados por nuestro santo Padre el Papa Francisco y por nuestra santísima Madre.

En esa misma mañana, visitamos y contemplamos la belleza de Dios en Los Lagos de Covadonga y posteriormente tras la comida tuvimos la oportunidad de acercarnos a Cangas de Onís y a Ribadesella para pasear y ver el mar.

Tras la cena y como regalo especial nos tenía nuestra Madre preparada una preciosa sorpresa, una hora apostólica en la capilla de la casa de las hermanas de Santa María donde estábamos alojados. ¡Cuánto amor pudimos sentir y cuanta cercanía de nuestro Señor y su santa Madre, cómo nos estaba disponiendo el corazón para todo lo que estábamos viviendo en eSantos días y lo que aún nos quedaba por disfrutar!.

Ya el domingo y para finalizar esta peregrinación y siendo conscientes de cuanto nos quiere el Señor y cuantos regalos nos hace, dijimos adiós a nuestra Santina y pusimos rumbo a Potes (Cantabria) y pudimos asistir a la celebración de la misa del peregrino que clausuró el año santo Lebaniego en el Santuario de Santo Toribio de Liébana donde acudieron varias personalidades,  obispos y el cardenal y arzobispo de Madrid,  D. Carlos Osoro.

Finalizamos adorando y besando el “lignum crucis”, reliquia de la Santa Cruz más grande que se conserva en el mundo, y en la que Nuestro señor entregó su vida para nuestra salvación.

Armados con las armas de la luz y ganadas las indulgencias del Jubileo tanto de Covadonga como en Santo Toribio, nos volvimos a nuestra diócesis dispuestos  para el combate y reconquistar el mundo… De colores!!!

 

Manuela Fernández

MCC Getafe

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