Cursillo

El Cursillo es la fase central del método, en la que se posibilita una experiencia profunda de encuentro (con uno mismo, con los demás y con Dios). Se desarrolla como una convivencia, normalmente de tres días, en régimen de internado, en la que se explicita y se vive lo fundamental cristiano. Es la fase en la que se sigue un modelo más definido y estructurado.

Los tres días del Cursillo tienen mucha importancia; los que viven la experiencia de un Cursillo sienten, en general, una vivencia tan profunda, que el paso por un Cursillo marca, sin duda, toda su vida.

Se podría decir que los objetivos del Cursillo son:

a) Posibilitar un encuentro personal con Cristo, que comienza con un encuentro con uno mismo y se completa con un encuentro con los demás.

b) Propiciar el inicio de un proceso de conversión consciente, creciente y compartido en comunidad.

c) Despertar el sentido comunitario por la vivencia de la amistad.

d) Motivar la responsabilidad cristiana en los propios ambientes.