Post-cursillo

El Poscursillo es la tercera fase del método del Movimiento de Cursillos de Cristiandad, inseparable de los otros y culminación del mismo. Es la fase de maduración cristiana y de inserción y proyección en la Iglesia y en el mundo. En ella se articulan los medios que posibiliten la maduración y el crecimiento en la fe, la inserción en un grupo eclesial y el compromiso en los ambientes, siempre en función de la vocación y de la realidad de cada persona.

El Poscursillo pretende renovar, acelerar y perfeccionar la conversión personal iniciada en el Cursillo, promoviendo grupos cristianos en los que compartir vida, fe y compromiso y, desde ellos, promover la fermentación evangélica de los ambientes, por la actuación de las personas que en ellos están insertas.

En el Poscursillo se intenta que se haga realidad el ser de los cristianos laicos: Iglesia en el mundo, de forma natural y cotidiana, cada uno en su propia realidad, en el sitio en el que a cada uno Dios le dio.

Como todo el método, el Poscursillo se desarrolla en la comunión y corresponsabilidad eclesial, insertado en la Iglesia local y abierto a la colaboración y coordinación con los planes diocesanos de pastoral y con otras realidades eclesiales.